Las diferencias “planetarias”

La verdad no sé por qué me sorprendo de sorprenderme, cada vez que viajo fuera de España a un país de los denominados “en vías de desarrollo”.

Ayer, mientras recorríamos unos 300 Kms en algo más de 6 horas y por carretera asfaltada, no de “Ripio”, pasamos por algunos pueblos, por llamarlos de alguna manera (pues nada tienen que ver con lo que en España conocemos como tal, o al menos no con lo que en la mente de un Español se visualiza al decir pueblo), y me sorprendió (de nuevo) la distancia que hay entre la forma de vida de las personas que en ellos viven y la mía. Nada que ver.

Está claro que para que haya ricos tiene que haber pobres, para que haya calor tiene que haber frio, pero no puedo evitar sentirme, en cierto modo, privilegiado de nacer donde he nacido y vivir como vivo, por muchos problemas y crisis que en nuestro entorno sintamos o nos hagan sentir. Esos que nos “metieron” en “la crisis” y que ahora no saben como manejarla y sacarnos de ella, deberían vivir sólo unos días en uno de esos “pueblos”, quizá se les pasaría la tontería al instante…

En fin, unas fotos para recrearse…

En un mundo mejor…

En un mundo mejor el valor del dinero y del resto de bienes caducaría cada año.

No existiría especulación, pues de nada serviría adquirir, acumular y vender posteriormente “más caro”.

La riqueza estaría repartida por igual, pues el día 1 de cada año todos partiríamos desde el punto de salida con la misma “carga”, 0 “unidades monetarias” acumuladas, y “0” valor para nuestros vienes.

El producto interior bruto sería igual al consumo, pues no se ahorraría, no tendría sentido, el 31 de diciembre todo lo acumulado perdería su valor.

El único objetivo de las empresas sería mejorar el producto, pues la consecución de beneficios al final del ejercicio no conllevaría ninguna ventaja sobre otras empresas.

No existirían 3 tipos de países un un mismo mundo. Sólo tendríamos países desarrollados … y por igual.

No existirían superpotencias que encubrieran sus intereses económicos, con la protección mundial frente al terrorismo.

No estaríamos gobernados por los “4” más ricos (aunque no siempre los mejor preparados para ello) y por lo tanto solo tendríamos líderes carismáticos a los que apoyaríamos por convencimiento, no porque hubiera leyes que nos obligaran a “obedecer” como corderitos.

En un mundo ideal, todo sería equitativo … al menos así lo imaginaba mi abuelo, o supongo que algo muy parecido. (Si esto se llegara a convertir en algún modelo económico en un futuro, tiene copyright!!! Amador Cachero Garcia (c), una gran persona y mejor abuelo 😉 )