Si, esta entrada va de Jobs…

.. por aclarar de Steve Jobs, no de trabajos.

Vaya por delante y antes de que sigas leyendo que como ser humano que soy, no me alegro en absoluto de la muerte de otra persona, y menos aún por la causa que a llevado a Steve Jobs a la muerte. Igual que ocurre cuando me entero de la muerte de cualquier otra persona (famosa o no famosa), no puede evitar pensar en lo efímero que es este regalo de la vida, y lo mal que lo aprovechamos en general.

También vaya por delante, y los que me conocen ya lo saben, que soy lo que se podría denominar un anti-Apple?? Si, no tengo y espero seguir siendo fuerte (señor ayúdame en est0) ninguno de los dispositivos de la marca de la manzana. Y por su puesto como buen predicador de mi religión anti-Appelera a todo aquel que aún está a tiempo (he de reconocer que a los conversos es imposible reconducirlos) intento hacerles ver la verdad y la luz… y de momento no me ha ido mal, como digo, con los que aun están a tiempo de “no pecar”.

Ayer me sorprendió la noticia justo cuando en uno de los descansos del “I Congreso Iberoamericano de buenas prácticas en gestión de proyectos y servicios” en el que tuve el placer de hacer una ponencia sobre Cloud Computing e ITSM.. pero no me cambies de tema, que estábamos hablando de Apple y su fundador S. Jobs. Cuando digo lo de me sorprendio, no es porque no se esperara, que creo que todos eramos conscientes de que el desenlace llegaría en cualquier momento, me sorprendió evidentemente porque al ser un personaje famoso, incluso cuando es algo esperado, siempre de deja algo frío. Como he dicho al principio, no me alegro en absoluto de ello.

Siempre que fallece alguien, y durante ayer y hoy lo podrás haber comprobado, tenemos la tendencia a decir solo cosas buenas de ese ser que ya no está entre nosotros, pero nunca, y no sé si es que no nos atrevemos, decimos algo negativo.

Yo no puedo decir solo cosas buenas, por dos motivos, 1º porque no le conocía y 2º porque no me parecía que fuese aquello que nos querían hacer ver. Para mi Steve Jobs era un gran Lider, “copiota”, egocentrista y gran comercial.

“Copiota”:

Entonces este hombre que hizo? pues si copiar y copiar (y entre tanto pagar alguna patente de esas que todos vemos como exageradas), vamos lo que en el colegio todos conocíamos como un copiota.
Lider:
Esto no se le puede negar, era capaz de mover masas y convencerlas con un simple discurso.
Egocentrico:
Alguien ha visto dispositivos más egocentristas que los de la manzanizta?? Salvo entre ellos mismos, por lo que yo sé la comunicación con otros dispositivos de otras marcas es bastante … complicada?? Por no hablar de que todo lo que ocurre en Apple pasa por iTunes…
Gran comercial:
Conseguir convencer a algunas discográficas para vender música online, tiene su mérito y hay que reconocérselo.
En resumen, y como leía ayer en un articulo (curioso busca “Steve Jobs reinventor” en google ) en El Mundo es el gran reinventor.
La pregunta ahora es (y creo que todos nos la hacemos): ¿Será lo mismo Apple sin Steve Jobs?

La “soledad” del lider … o quizá ex-lider (MicroSoft) ?

A trevés de un twitt de Enrique Dans, he llegado a esta entrada en el Blog de un ex-empleado de Microsoft:
Thanks Microsoft, Hello Google

Refuerza un poco el mensaje de mi anterior post. En la entrada Don Dodge, el ex-empleado, relata como ha sido el cambio en sus primeros días y como ha pasado de usar una tecnología, que fuera pionera y puntera, por una que es pionera y puntera, cada una en su forma. Esto no quiere decir que el software de Microsoft no sea bueno, pues lo cierto es que si miras en cualquier PC, con un alto porcentaje de probabilidad te encontrarás todos los productos de la compañía.

El caso es que, desde mi punto de vista, cuando eres “el lider” del mercado, te vuelves más lento y “miedoso”, esto es, cualquier paso tienes que pensarlo muy bien para NO PERDER el liderazgo, y como se demuestra, nada más lejos de la realidad.

Aún recuerdo aquel mensaje de hace unos años, en el que Bill Gates tenía la visión de que hubiera un ordenador casi por persona y que cualquier dispositivo pudiera estar interconectado. Ese momento ha llegado pero lo cierto es que no de la mano de Microsoft, o no al menos como supongo ellos imaginaban. Si que podemos estar constantemente comunicados, pero no gracias por ejemplo a Windows Mobile, que al parecer ha perdido casi un tercio de su cuota de mercado, si no gracias al famoso IPhone y últimamente a Google y su Android.

¿El secreto ? Renovarse o morir, y si no que se lo cuenten a Motorola en Europa … al parecer lo están intentado a través precisamente de Android, habrá que esperar para ver como se desarrollo el asunto.

Automotivación

Una de las cosas buenas que tiene trabajar para una gran multinacional es el acceso a cursos de formación, que incluso a veces son aprovechables. La verdad yo este año no me puedo/debo quejar, los últimos a los que he asistido han sido realmente provechosos (aunque cortos, más bien fueron sesiones) y este último y por el que escribo este post, de momento tiene buena pinta.

El nombre del curso “Dirección y Liderazgo”. 4 sesiones separadas cada una por 21 días, porque según la metodología de la empresa que da la formación son necesarios 21 días en la fase “Conocimiento consciente” para automatizar e interiorizar cualquier práctica/cambiar de hábito. (Recuero que las 4 fases del aprendizaje humano son: Ignorancia inconsciente, Ignorancia consciente, Conocimiento consciente y por último Conocimiento inconsciente).

Ayer, primer día de los cuatro que forman el curso, a modo de introducción hablamos y definimos (inducídamente, claro está) el role del Directivo: Encontrar las “visiones” que le automotiven, motiven a su equipo, a su jefe, a sus clientes … en definitiva a todo aquel con quien tenga que interactuar.

Hoy me gustaría quedarme en el tema de la motivación, porque fue uno de los focos de la sesión de ayer y porque creo que es importante en el entorno actual.

Según esta metodología y de la mano de Victor Frankl, es imposible motivar a otras personas. Tan sólo podemos motivarnos a nosotros mismos. ¿ Entonces no hay forma de colaborar en ese proceso ? De colaborar si, de ser el origen no. Y ¿ cómo podemos colaborar ? es sencillo en la teoría, aunque complejo en la práctica: Haciendo preguntas. Claro, no cualquier pregunta, de ahí lo difícil de la práctica. Se trata de encontrar la pregunta clave que sirva de catalizador para que la persona encuentre, AUTO-encuentre los motivos para lograr lo que desea. Es importante y esencial el prefijo AUTO, pues los motivos por los cuales “tenemos que” conseguir algo deben partir de uno mismo, transformando en un “Yo quiero que”. En resumen esta es la piedra filosofal, muy en resumen, seguro que alguien más erudito en el tema, puede aportar mayor información y con más claridad.

Alguna técnica de automotivación:

  • en momentos de “bajón”, preguntarte a ti mismo (creo recordar que pasamos el 80% del tiempo en un autodiálogo) ¿ Por qué estoy contento ?. Intenta responder a esta pregunta, por pocas razones que pienses tener en el momento, siempre habrá alguna que de respuesta.
  • Cambia tus “Tengo que…” por “Yo quiero …”, según estudios de la Universidad de Navarra (que sinceramente he sido incapaz de encontrar) “Tengo que” tiene connotaciones negativas, de obligación, de tener que dar cuentas a un ente superior, mientras que “Yo quiero” tiene connotaciones de responsabilidad en la elección, de libertad en la actuación.
  • Intentar visualizar siempre algo mejor.

Obviamente esto no es una tesis, ni lo pretendo, tan sólo son algunas técnicas que me parecieron buenas y sencillas de intentar … al menos eso, de intentar.

¿ Conoces alguna otra técnica ?

P.D. Alguien que estuvo conmigo en la sesión, ¿ desea añadir algo ? (Venga Nogal, tu puedes).

ACTUALIZACIÓN 23-10-2008: Un enlace relacionado aquí.

Mala influencia…

Hace unos días (sólo comento información de hace unos días???) leí esta noticia. Como resumen:

Nowack ha explicado que los jefes “inadecuados” están detrás del estrés del trabajador, de gran parte de las bajas laborales y de una menor productividad, además de los abandonos de las empresas. Los grupos de trabajo mal gestionados son, de media, un 51% menos productivos y un 44% menos rentables que los bien dirigidos.

Supongo que a nadie sorprende, pero lo que me parece reseñable es que se haya medido objetivamente. Como todo, cuando algo es medido desde un punto de vista objetivo (con cifras) es más impactante y suele tener un efecto e impacto mayor.

Desde mi punto de vista un jefe no se hace, nace. Me explico. Un directivo no es mejor por conocer muchas teorías de management, por tener el beneplácito de su inmediato superior para “ordenar y mandar”, además necesita de cualidades innatas que le hacen tener un halo de algo invisible que le concede “el poder”, casi divino, para influir en los demás. Si a este tipo de personas le sumamos una correcta formación, tenemos a alguien con aptitud y actitud (esto recuerdo habérselo oído hasta la saciedad a mi profesor de RRHH del MBA).

La aptitud es algo que se va adquiriendo con el tiempo y los cursos de formación que se van realizando, y con ese mismo tiempo alguien sin preparación puede llegar a ser un experto en cualquier materia. ¿ Por qué matizo que “puede llegar a ser” ? Porque depende de su actitud, algo innato y aunque en cierto modo moldeable, es muy difícil … bueno al menos a priori poco “corregible”. La aptitud se consigue, la actitud se posee. Digamos que si tuviésemos que medir cada una de ellas, la primera se mediría con el CI y la segunda con algún tipo de escala de la Inteligencia Emocional.

Creo que la actitud (como afrontas y solucionas problemas) es incluso mas importante que la aptitud (para lo que estas preparado). Puedes ser el número 1 de tu promoción en la carrera que quieras, que como no sepas desenvolverte en tu entorno, estas acabado antes de empezar. Siempre pongo como ejemplo a un compañero que tuve hace ya algunos años (unos 10, que lejos queda!!!). Este hombre entro en la compañía porque era el numero 1 su carrera (Ingeniero Superior en Informática) y porque el propietario de la compañía tenía algún tipo de relación con la familia de esta persona. Realmente era un tío brillante y con unos conocimientos teóricos muy amplios y profundos, pero le faltaban los “skills” (como dicen las consultoras de RRHH) sociales necesarios. Duro 3 o 4 meses en la empresa, no recuerdo exactamente. Por el contrario nuestro jefe (era jefe directo de los dos) no había tenido relación con la informática hasta unos 6/7 años antes (que yo recuerde), cuando paso de ser un director de oficina de una sucursal bancaria aficionado a los ordenadores a director de I+d. La diferencia, este último movía a la gente, la ilusionaba (y no defraudaba) se entusiasmaba y lo trasmitía, tenía claro lo que quería y esta focalizado en conseguirlo. Esta persona a sido una de las que más han influido en mi trayectoria profesional, y a la que le estaré eternamente agradecido, aunque creo que nunca se lo comunique … (vaya esto tengo que comunicárselo antes de irme al otro barrio, donde no hay internet!! Gracias Antonio)

Además de todas estas divagaciones, otro de los aspectos que me parece importante comentar es la “preparación para ser jefe”. Está claro que es algo que al 90% de la población le interesa. Ejercer poder sobre los demás nos llama a todos. Sin embargo “ser jefe” (dirigir personas) no es tarea fácil y en muchas empresas, sino en todas las que conozco tienden a ir ascendiendo a los “técnicos” más memorables (que no siempre venerables) sin tener en cuenta más aspectos que la antigüedad, la familiaridad/consanguinidad/amistad. Dirigir personas no es lo mismo que conocer una tecnología determinada donde el comportamiento de la máquina, lenguaje de programación, etc … esta previsto en un 99,9%. Dirigir personas significa poner de acuerdo, convencer y alinear a personas con INTERESES COMPLETAMENTE DIFERENTES y en algunos casos opuestos. Significa por tanto, además de poseer “el poder” que comentaba un poco más arriba, conocer las herramientas necesarias y como aplicarlas. Creo que al menos en este país y en este sector (TI) en el que yo me muevo no se diferencia suficientemente las carreras profesionales Técnicas y Directivas, al contrario que en otros países. Obviamente a medida que vas teniendo más responsabilidades, has de recibir y aplicar ciertas habilidades directivas, pero no es lo mismo si tu responsabilidad esta directamente relacionada con la dirección de personas que con cualquier otro ámbito más técnico.

Moraleja: NO TODO BUEN TÉCNICO TIENE POR QUÉ SER BUEN “JEFE”.