y si tu vivienda no vale lo que le debes al banco?

El debate está servido:
Cómo evitar seguir pagando al banco tras perder la casa

Evidentemente, y como era previsible, el momento en el que crece el número de hipotecas que se ejecutan por las entidades de financiación (Bancos y Cajas) que estuvieron concediendolas sin ningún criterio de riesgo, ha llegado.

Permitir o no permitir, esa es la cuestión.

¿Permitir que una familia con problemas económicos, que compró en su momento una vivienda mediante una hipoteca, y que debido a esos problemas se ve en la terrible situación de tener que “entregársela” al banco, salde su deuda con la entidad a pesar de que el valor de mercado de la vivienda actualmente sea menor (en algunos casos, con mucha diferencia) a la cantidad pendiente de pago de la hipoteca?

Desde mi punto de vista la decisión no es nada fácil. Por un lado, tan culpable es el “propietario” en problemas (por dejarse llevar por el ansia de la especulación) como la entidad (por no haber sabido <o querido> hacer un análisis de los riesgos de la operación).

Por una parte y teniendo en cuenta que las entidades se han saltado a la torera todos los límites y requisitos que con anterioridad establecían para la concesión de préstamos/hipotecas, evidentemente es un problema de estas entidades. Asumieron un riesgo, y el riesgo se ha materializado.

Por otra parte, y teniendo en cuenta la importancia vital que  para nuestro sistema económico este sector (financiero) tiene, cualquier gobierno se va a ver forzado a “prestar ayuda” a dichas entidades, como ya se ha comprobado, ¿con qué dinero? pues si, con el tuyo, el mío y el del resto de contribuyentes, lo que significa que al final la fiebre especuladora y sus consecuencias las pagaremos todos, no sólo los que la provocaron.

No es necesario decir que esta situación no es justa, pues si bien es cierto que miles de personas cegadas por la fiebre del ladrillo y la especulación promovieron el alza continua de los precios hasta hacer casi inaccesible “un derecho constitucional”, también muchas otras fueron lo suficientemente coherentes como para no entrar en esa espiral y buscar soluciones alternativas (alquiler por ejemplo).

¿Debemos pagar todos o sólo los culpables? En cualquier otra situación la respuesta está más que clara, en esta al parecer no lo está tanto…

Llega la realidad más cruda, y los problemas

Ayer, creo recordar que en la 1, dieron un reportaje sobre un desahucio de una familia por impago de la hipoteca. La verdad es que me impresionó.

Pareja joven, debían rondar los 30/35, dos niños y otro en camino, ella embarazada de 8 meses. Hace un par de días les llega una comunicación (fechada el 26 de septiembre y entregada hace un par de días) comunicándoles que ayer debían abandonar su chalet adosado, su vivienda.

Entre las frases y lamentaciones que mostraron, hubo una que me llamó la atención especialmente. Ella, entre lloros decía:

Yo se que gran parte de la culpa es nuestra, pero que nos dejen más tiempo para hacer la mudanza.

Como no conozco exactamente la situación concreta de esta familia, no quiero incluirlos en el mismo saco, pero supongo que por las mismas circunstancias estarán pasando muchas familias que enloquecidos por la euforia inmobiliaria , vendieron su vivienda para obtener unas plusvalías desproporcionadas y acceder a una vivienda en la que tenían que invertir 3 veces las plusvalías obtenidas.

En algún momento, creo haber expresado mi opinión respecto al tema. No hay un culpable exclusivo de esta situación que estamos viviendo, los culpables somos todos y cada uno de los agentes que hemos participado:

  • El/los gobiernos (recordemos que esta “burbuja” inmobiliaria no la hemos vivido sólo con el actual gobierno Socialista) por permitir lo que han permitido, sin instrumentar controles para un bien que, recordemos, es un derecho en nuestra constitución. Claro, a posteriorí nos hemos enterado el por qué de esa pasividad, cuando en todas las operaciones policiales/judiciales por fraude urbanístico, han aparecido políticos de todas las zonas y regiones de nuestra península.
  • La banca, por facilitar créditos en las condiciones que los han facilitado.
  • El sector inmobiliario … bueno estos quizá actuaron en consonancia a como lo debían de hacer, intentando maximizar el valor de sus empresas en un momento en el que todo valía
  • Los compradores, por no proyectar a futuro su situación económica y pecar de optimismo con el EURIBOR, pensando que se mantendría en los niveles más bajos de la historia de la humanidad por siempre.

Efectivamente, si, somos culpables en cierta medida de lo que nos ocurre, no todo es mala suerte ni que nos ha mirado un tuerto. Lo que nos ocurre en gran medida es responsabilidad directa nuestra.

Lo siento enormemente por esta y otras familias que no pasan por momentos felices.

¿ Aprenderemos los humanos de este gigantesco error ? Yo intuyo la respuesta.