A raíz  de la siguiente noticia:

Talentos perdidos por la falta de conciliación.

… me surgen la pregunta :

¿ si se consiguiese un buena conciliación de la vida laboral y famniliar acelerariamos el desarrollo de nuestra sociedad ?

Que la conciliación sólo tiene aspectos positivos creo que no es discutible. Como se comenta en el artículo enlazado, aunque sólo se tuviese en cuenta el ahorro energético que supondría la posibilidad de hacer teletrabajo, ya está más que justificada.

Pero hay otros aspectos que aunque no son tan evidentes, también supondrían una mejora. Según el artículo un 20% (supongo que de la población en edad económicamente activa) son “Talentos desaprovechados” lo que obviamente supone que un importante número de personas que podrían, si se diesen otras circunstancias, contribuir a la evolución y desarrollo de la sociedad actualmente no lo hacen. Supongo que aquí el refrán “cuatro ojos ven más que dos” tiene su máxima expresión.

Si es así, ¿ por qué entonces las empresas no saben (o quizá no quieren)  atraer ese talento desaprovechado ? ¿ Realmente para una empresa supone más perjuicio que beneficio flexibilizar y facilitar la conciliación ?

En el mundo de la consultoría, es típico cuando se acaba un proyecto y no tienes asignación, pasar un tiempo en “la playa”, que fundamentalmente significa que estas “moneando” sin hacer nada concreto ni PRODUCTIVO, hasta que a alguien se le ocurra tu nombre asociado a un proyecto. En otros países, estando en esta situación, no tienes la obligación de “aparecer” por la oficina todos los días de la semana, eso si, durante el horario laboral de los días que no estas en la oficina, debes tener disponibilidad para cualquier momento que se requiera tu presencia. En España, de las que yo conozco, ninguna.

Otra medida que últimamente se da en muchas compañias es el “apagar las luces a las 19/20 h” (aunque esta sea una/s hora/s después de finalizar el horario ofical), que como imagen al exterior (clientes y potenciales empleados) está bien, pero falla cuando la cultura de la compañía es la de que primero se van los Jefazos, después los Jefes, más tarde los jefecillos, después los comemarrones que habitualmente tienen los jefecillos, después los “pikikis” y por último los becarios. Obviamente nadie puede ver irse a nadie que este por debajo en la jerarquía de la compañía, con lo que los pikikis y becarios suelen trabajar de sol a sol. Aunque no pondré nombre a esta compañía, se de buena tinta que existe y tiene esa cultura.

Para colmo, encima somos uno de los países de la comunidad europea con peor índice de productividad, “estando” en el trabajo más tiempo.

Supongo que con el tiempo, y cuando los que pretendían en Europa aprobar las 65 horas semanales desaparezcan del escenario político, conseguiremos “tener vida después del trabajo”.

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