Va a ser cierto lo de la pirámide de Maslow, en este caso aplicada al sector “Inmobiliario”. Parece ser que como han “bajado” en su “jerarquía de necesidades” (fundamentalmente la necesidad de hacer mucho, muchísimo dinero, y muy, muy rápido) ahora ven problemas donde antes no los había.

El lobby inmobiliario pide una ‘muralla china’ entre la banca y sus tasadoras.

El parón inmobiliario, el estallido de la burbuja, o como lo queramos llamar a tenido para la banca efectos muy negativos que todos conocemos muy bien, algunos de estos efectos han/están siendo:

  • Aumento de la morosidad
  • Aumento de los ACTIVOS INMOBILIARIOS “recuperados” por dicha morosidad.

Bueno, y esto ¿ qué significa ? significa que ahora la banca parece ser que empieza a tener más sentido como otro negocio diferente al que tradicionalmente se ha dedicado, ahora comienzan a ser las “inmobiliarias” del país. El aumento de la morosidad tiene como efecto colateral, en muchos casos, la ejecución de la hipoteca, y esto se traduce en que la banca pasa a tener un “derecho económico” sobre  su cliente a tener un Activo Físico, que además últimamente es de muy escasa liquidez.

Hasta ahora, cuando una propiedad inmobiliaria era sacada a subasta, la entidad que la subastaba se “conformaba” con recuperar el principal pendiente de la hipoteca que se ejecutó. Pero ¿ qué pasa cuando el valor de la propiedad inmobiliaria sufre un descenso acusado por falta de demanda en el mercado ? Lo que ocurre es que hay menos personas interesadas (por no decir ninguna) en adquirir una propiedad a un precio sobrevalorado y por encima del precio de mercado actual.

Todo esto traducido a efectos en las familias, significa que la hipoteca que deben al banco, en la mayor parte de los casos de las concedidas en los últimos 2/3 años, supera con mucho el valor de la propiedad que en su momento adquirieron. Resultado: Si tienen problemas para afrontar la cuota de la hipoteca, ni vendiendo la propiedad podrían cancelar su deuda con la entidad bancaria. Si, muy triste.

Volviendo a la noticia que provoca este post, resulta que ahora como los de afectados por este parón inmobiliario, ya no son sólo las familias, ya no estamos de acuerdo en como se realizan las tasaciones.

¿ Por qué no se planteó esta cuestión hace unos años ? Porque seguramente, está hubiera sido una buena medida de control para el aumento desproporcionado de los precios. La respuesta es sencilla, no convenía, ni a la banca ni a las inmobiliarias.

No siempre llueve a gusto de todos.

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