Eso es lo que desde mi punto de vista han representado y representa todos los mecanismos y tecnologías DRM (Digital Right Management). Lo leo en DiarioRed: Apple prescinde del DRM en todas las canciones de iTunes.

Un poco a colación del post anterior (no lo he hecho adrede, lo prometo!!) esto refuerza el mensaje que quería transmitir en ese post. Siempre he tenido claro que los únicos tipos de productos para el que un cliente final, si no quiere una imitación, estará obligado (visto desde la perspectiva de su intención) a pagar es por los productos físicos .. ropa, coches, alimentos, etc … Todo aquello que de alguna manera pueda estar contenido en un medio electrónico, siempre tendrá alternativas para obtenerlo sin pago alguno (al menos de momento en el año que vivimos 2.009), vale, de manera ilegal, pero lo podrá obtener.

Si, aquí muchos pensaréis que en ambos casos es un “delito” (por suavizarlo) lo que se hace. Yo creo que al final es una cuestión de economía, la famosa oferta y demanda. En cierto modo, con la producción de artículos de los que denomino “físicos”, los que he definido como difícilmente obtenibles sin pago, se crea una especie de monopolio, donde el conjunto de fabricantes establece unos precios ya no en base a los costes más un margen, si no más bien “cuanto me quiero llevar limpio de polvo y paja” o también conocido como “hacer el egipcio”. Quizá es una posición algo extremista, pero si lo piensas existen claros ejemplos de esto:

Si piensas seguro que encuentras algunos ejemplos más. La idea subyacente, como en el post anterior, es encontrar lo que el usuario quiere, por lo que está dispuesto a pagar y un modelo de negocio rentable. Como siempre, hemos de tener en mente la máxima win/win (ganar/ganar) como esquema para que nuestra empresa sea rentable para todos los actores de la misma, clientes y empleados/propietarios.

ACTUALIZACIÓN: “Si hay piratería en los videojuegos es porque existen clientes insatisfechos”

“Una gran parte de la industria lamenta que exista la piratería, pero la verdad es que los piratas son clientes insatisfechos”, comenta Holtman. “Cuando lo ves de ese modo, piensas: ¡Dios mío! Puedo hacer cosas interesantes y ganar un buen dinero con ello.”

Como dicen por ahí, ¡ esa es la actitud !

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