… el de empezar.

Hace un par de semanas, todo pareció alinearse para ponerme delante de las narices uno de los mejores libros de “empresa” que han caído en mis manos. No es un libro de “autoayuda”, no es un manual teórico sobre qué y cómo se deben hacer las cosas, no es libro de un profesor de Universidad, teorizando y modelizando sobre un tema. Es un libro pragmático y práctico, quizá con una visión un poco “americanizada”, pero creo que en el fondo es adaptable a nuestra mentalidad (la española).

Cuando me he planteado escribir sobre este libro, he intentado buscar la manera de no decir más de lo mismo y ser de alguna manera original, pues realmente la razón por la que compré el ejemplar fue porque vi en diferentes blogs comentarios a cerca del libro anunciando su publicación en España.

La única forma de ser original en este sentido es resumir en 2 conceptos, el valor añadido que me ha aportado a mi personalmente “El arte de empezar“.

1.Teorizar está muy bien (e incluso en ocasiones necesario) pero al final todo hay que bajarlo al plano de la realidad, donde no existen modelos y todo se rige por la interactuación entre personas con diferentes pensamientos, sensaciones, situaciones, conocimientos, etc… Teoriza sólo lo necesario, se pragmático siempre que puedas.

2. Haz empresa para mejorar el mundo. Siempre que pensamos en ejecutivos/as (que no se me moleste la señora Ministra Bibiana Aído), empresarios/as y demás estereotipos es muy probable que al lado de los mismo veamos alguno de estos dos símbolos: ‘$’ ‘€’. Y supongo que con toda la razón. ¿ Cuántos de ellos han construido una compañía con la única idea en mente de “mejorar el mundo” ? No conozco exactamente la respuesta, pero creo que la intuimos todos. Ciertamente es algo idílico, pero creo que no es imposible, tan sólo hay que querer.

Si esto que lees sirve para que leas el libro, espero que lo “disfrutes” y aproveches tanto como yo.

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