El mal de nuestra época.

Últimamente vivo en tensión constante. “Estresado”, que es algo muy de nuestra época y motivo de una de las bajas laborales más típicas de nuestros días.

Intentando mitigar esta sensación, que tanto mal hace a nuestra salud mental y física, me doy cuenta que en gran medida es una sensación provocada por la incertidumbre, incertidumbre de no saber si tendrás esto a tiempo, de no saber si llegarás a esta o aquella reunión, de no conocer cuando acabarás el día para dedicarte a lo realmente importante .. a ti y a los tuyos …, incertidumbre en general.

Esto provoca, al menos en mi, una sensación de desasosiego e inquietud constante que, estoy seguro, merma mis capacidades .. intelectuales al menos.

Es verdad que cierto grado de estrés es necesario para mantenernos alerta y “rendir” de la manera más optima, pero ¿ dónde acaba lo “óptimo” y empieza lo insano ? Supongo que en cada individuo este límite será diferente, lo interesante es reconocer cuando lo has rebasado.

Bien, una vez que ya sé, o al menos intuyo, qué me está estresando, es fácil poner solución … o no tanto… sobre todo cuando esa incertidumbre la provoca/provocan terceros sobre los que no tienes capacidad de influencia, por lo tanto lo único que nos queda es eliminar la incertidumbre que depende de uno mismo e intentar erradicar lo máximo posible la incertidumbre “provocada por terceros”. Esto último, no siempre es sencillo.

Otra solución, escribir tus pensamientos en tu blog. Esto al menos hace recapacitar!! 😉

2 Comentarios en “Es3

  1. Estrés, estrés, estrés, convivimos a todas horas con él.
    Es díficil desacerse de esa sensación de “desosiego”, que en definitiva
    es el presente de lo ausente.
    Lo único que podemos hacer es marcarnos prioridades en nuestros
    quehaceres. Dando tiempo al tiempo, pero sin perderlo.
    Relájate, ¿ ¡ Cómo ! ?, respira hondo y convencete de que lo estas
    haciendo bien.
    Besos, besitos.

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