Hace unos días (sólo comento información de hace unos días???) leí esta noticia. Como resumen:

Nowack ha explicado que los jefes “inadecuados” están detrás del estrés del trabajador, de gran parte de las bajas laborales y de una menor productividad, además de los abandonos de las empresas. Los grupos de trabajo mal gestionados son, de media, un 51% menos productivos y un 44% menos rentables que los bien dirigidos.

Supongo que a nadie sorprende, pero lo que me parece reseñable es que se haya medido objetivamente. Como todo, cuando algo es medido desde un punto de vista objetivo (con cifras) es más impactante y suele tener un efecto e impacto mayor.

Desde mi punto de vista un jefe no se hace, nace. Me explico. Un directivo no es mejor por conocer muchas teorías de management, por tener el beneplácito de su inmediato superior para “ordenar y mandar”, además necesita de cualidades innatas que le hacen tener un halo de algo invisible que le concede “el poder”, casi divino, para influir en los demás. Si a este tipo de personas le sumamos una correcta formación, tenemos a alguien con aptitud y actitud (esto recuerdo habérselo oído hasta la saciedad a mi profesor de RRHH del MBA).

La aptitud es algo que se va adquiriendo con el tiempo y los cursos de formación que se van realizando, y con ese mismo tiempo alguien sin preparación puede llegar a ser un experto en cualquier materia. ¿ Por qué matizo que “puede llegar a ser” ? Porque depende de su actitud, algo innato y aunque en cierto modo moldeable, es muy difícil … bueno al menos a priori poco “corregible”. La aptitud se consigue, la actitud se posee. Digamos que si tuviésemos que medir cada una de ellas, la primera se mediría con el CI y la segunda con algún tipo de escala de la Inteligencia Emocional.

Creo que la actitud (como afrontas y solucionas problemas) es incluso mas importante que la aptitud (para lo que estas preparado). Puedes ser el número 1 de tu promoción en la carrera que quieras, que como no sepas desenvolverte en tu entorno, estas acabado antes de empezar. Siempre pongo como ejemplo a un compañero que tuve hace ya algunos años (unos 10, que lejos queda!!!). Este hombre entro en la compañía porque era el numero 1 su carrera (Ingeniero Superior en Informática) y porque el propietario de la compañía tenía algún tipo de relación con la familia de esta persona. Realmente era un tío brillante y con unos conocimientos teóricos muy amplios y profundos, pero le faltaban los “skills” (como dicen las consultoras de RRHH) sociales necesarios. Duro 3 o 4 meses en la empresa, no recuerdo exactamente. Por el contrario nuestro jefe (era jefe directo de los dos) no había tenido relación con la informática hasta unos 6/7 años antes (que yo recuerde), cuando paso de ser un director de oficina de una sucursal bancaria aficionado a los ordenadores a director de I+d. La diferencia, este último movía a la gente, la ilusionaba (y no defraudaba) se entusiasmaba y lo trasmitía, tenía claro lo que quería y esta focalizado en conseguirlo. Esta persona a sido una de las que más han influido en mi trayectoria profesional, y a la que le estaré eternamente agradecido, aunque creo que nunca se lo comunique … (vaya esto tengo que comunicárselo antes de irme al otro barrio, donde no hay internet!! Gracias Antonio)

Además de todas estas divagaciones, otro de los aspectos que me parece importante comentar es la “preparación para ser jefe”. Está claro que es algo que al 90% de la población le interesa. Ejercer poder sobre los demás nos llama a todos. Sin embargo “ser jefe” (dirigir personas) no es tarea fácil y en muchas empresas, sino en todas las que conozco tienden a ir ascendiendo a los “técnicos” más memorables (que no siempre venerables) sin tener en cuenta más aspectos que la antigüedad, la familiaridad/consanguinidad/amistad. Dirigir personas no es lo mismo que conocer una tecnología determinada donde el comportamiento de la máquina, lenguaje de programación, etc … esta previsto en un 99,9%. Dirigir personas significa poner de acuerdo, convencer y alinear a personas con INTERESES COMPLETAMENTE DIFERENTES y en algunos casos opuestos. Significa por tanto, además de poseer “el poder” que comentaba un poco más arriba, conocer las herramientas necesarias y como aplicarlas. Creo que al menos en este país y en este sector (TI) en el que yo me muevo no se diferencia suficientemente las carreras profesionales Técnicas y Directivas, al contrario que en otros países. Obviamente a medida que vas teniendo más responsabilidades, has de recibir y aplicar ciertas habilidades directivas, pero no es lo mismo si tu responsabilidad esta directamente relacionada con la dirección de personas que con cualquier otro ámbito más técnico.

Moraleja: NO TODO BUEN TÉCNICO TIENE POR QUÉ SER BUEN “JEFE”.

2 Comentarios en “Mala influencia…

  1. Estimado histopinador

    te lanzo varias preguntas que estoy convencido serás capaz de responder:

    – ¿crees realmente que se puede dar el salto de técnico a directivo?
    – como tu respuesta será SI, ¿cuál es para tí el camino? ¿formación? ¿actitud? ¿estar en el momento justo en el sitio justo? ¿otros?

    Saludos!

  2. Buenas Angel!!

    Pues si, supones bien (ya lo hemos hablado alguna vez).

    El camino obviamente empieza por desear cambiar de tipo de trabajo. Hay gente que se encuentra comoda en el entorno técnico y no desean “cambiar de bando”. Esto ya denota “cierta actitud” y predisposición. Obviamente si existe una carrera especifica para crear “directivos”, por algo será no?? Además de la actitud, es necesaria cierta formación, y/o al menos cierta base que te permitan conocer teorías, modelos, opiniones, herramientas, etc … que te faciliten el trabajo y que te ayuden en el día a día.

    Lo del momento justo …. supongo que también es importante … Por qué Bill Gates es quien es hoy en día?? (busca y encuentras la respuesta) 😉

    Gracias compañero por el comentario..

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